lunes, 2 de mayo de 2011

Bin Laden, vivo o muerto

Se ha hecho justicia. Osama Bin Laden, un magnífico empresario al que el odio convirtió en terrorista, ha caído diez años después de que Estados Unidos iniciara su búsqueda vivo o muerto. Y entre estas dos opciones, ha tenido que triunfar la segunda. No niego que Bin Laden se mereciera morir, pero me hubiera gustado que lo hubieran capturado vivo. Su muerte nos priva de conocer qué pasaba por la mente de un criminal que ideó una operación terrorista de tal magnitud.

Hubiera sido interesante escuchar las explicaciones de un asesino, la visión religiosa de un fanático y el odio hacia occidente de un demente. Su suerte posterior me da igual. Pero los hechos nos han privado de conocer el instinto satánico de un ser que en nombre de su particular secta religiosa (no me refiero a los musulmanes) se atreve a esclavizar a la mujer por definición y cuya osadía llega tan lejos como para desear y ejecutar la desaparición de los infieles, es decir, de todo aquél que no comulga con su extremismo.

No seré yo quien lamente su muerte, pero nos han privado de conocer la historia de un psicópata.

Pablo Hermida

Tany, sin tapujos

La cita fue en un parque, sobre las 21 horas de un martes templado de invierno. Vi a lo lejos una chica joven, demasiado joven como para ser ella. Llamé a su móvil y mis sospechas se cumplieron. Nos sentamos en una terraza con dos cervezas. Ella se despojó de su cazadora mostrando un jersey escotado caído hasta unos vaqueros bombachos que para nada embellecían su figura. "No soy la típica prostituta de mini falda".

Sólo quería saber cómo una chica de 18 años, añinada y de aspecto frágil, se había sumergido por iniciativa propia en la prostitución. La necesidad de dinero, evidentemente, marcó la primera respuesta; no disponer de 'papeles', la segunda.

Argentina de nacimiento, escolarizada hacía ya unos años en un colegio de una pequeña ciudad española, pero sin opción de contrato de trabajo. Una paradoja. Sus ojos, sus manos y su mente disfrutaban acariciando un cuerpo de mujer, pero sus piernas se abrían al mejor postor. Otra contradicción más

Un espacio libre

He creado este blog para brindar un espacio donde publicar y compartir tus historias, tus cuentos, tus escritos, tus reportajes... Un espacio para contar esas cosas que tiens guardadas, que no abandonadas, en un cajón. Espero que te guste y que participes